La eléctrica española Iberdrola se embarcará la próxima semana en una misión crucial para desbloquear la operación de venta de sus activos en México, valuada en más de 6.000 millones de euros. Aunque la transacción con Mexico Infrastructure Partners estaba originalmente programada para cerrarse antes de finales de 2023, la demora en la autorización de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) ha complicado el proceso de cierre.
Fuentes confiables han revelado a elEconomista.es que David Mesonero, Director de Desarrollo Corporativo Global de Iberdrola, se desplazará a México durante la próxima semana con la intención de dar el paso final hacia la conclusión del acuerdo. El Gobierno mexicano también busca acelerar el cierre, ya que cada día de retraso aumenta la cantidad que la eléctrica española recibirá, según los términos del acuerdo de compra-venta.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció en noviembre pasado que su Gobierno estaba a punto de cerrar la compra del 85% de la capacidad de generación de Iberdrola en el país. Sin embargo, la operación aún requería parte de la financiación y la aprobación pendiente de la Cofece para formalizar el cierre.
Fuentes financieras informan que los detalles de la venta, incluida la financiación, están completamente ultimados, y se espera que el acuerdo se cierre inmediatamente después de recibir la aprobación final de la Comisión Federal de Competencia Económica.
En mayo del año pasado, Iberdrola alcanzó un acuerdo vinculante con Mexico Infrastructure Partners para vender un portafolio de trece plantas de generación, que incluyen ciclos combinados y un parque eólico terrestre. La operación se materializará a través de la transferencia de las empresas de nueva creación Soporte de Generación Eficiente, Green Park Energy y Encon Monterrey al fideicomiso de Banco Actinver, administrado por Mexico Infrastructure Partners.
La gestora Mexico Infrastructure Partners ha cumplido con éxito con el plazo establecido para recaudar el capital necesario para la adquisición, mediante una emisión en la Bolsa de México de Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) por un monto de 2.420 millones de dólares. Este capital, junto con la aportación del Fondo Nacional de Infraestructuras (Fonandin), que asciende a alrededor de 2.400 millones de dólares, completará el montante total de más de 6.000 millones destinados a Iberdrola.
Este paso marca una nueva etapa para Iberdrola en México después de los desafíos enfrentados con el Gobierno de López Obrador en los últimos cuatro años. La eléctrica ha expresado su compromiso de invertir en el país según las políticas energéticas establecidas, con planes de desarrollar una cartera de 6.000 MW de energías renovables en los próximos años. El acuerdo permitirá a Iberdrola retomar sus planes de construir 700 MW al año en México.