La pandemia de COVID-19 no ha logrado frenar el aumento del dióxido de carbono (CO2), que ahora ha alcanzado un nuevo máximo histórico.
Según el informe del observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Izaña (Tenerife), la crisis sanitaria no ha detenido el incremento de este gas de efecto invernadero en la atmósfera. De hecho, la concentración de CO2 sigue en aumento, sin mostrar cambios significativos con respecto a la tendencia observada hasta el año 2020. Este hallazgo subraya la urgencia de abordar la crisis climática con acciones concretas y efectivas.