La Alianza Solar Fotovoltaica Europea (ESIA) ha emitido un llamado urgente a la Unión Europea (UE) para fortalecer la protección de la industria solar europea ante lo que se describe como el «colonialismo chino» en el sector de la energía solar. La ESIA, respaldada por la Comisión Europea, busca contrarrestar la creciente influencia de las empresas solares chinas en el mercado europeo y prevenir posibles amenazas para la seguridad energética y la resiliencia del continente.
Este llamado se presenta en el tercer documento de recomendaciones de la ESIA, centrado en la implementación efectiva de criterios no relacionados con el precio (NPC) en sistemas solares fotovoltaicos. Dichos criterios, vinculados a la resiliencia y factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG), se aplicarán en diversos segmentos del mercado, incluyendo contratación pública, subastas, y mercados residenciales, industriales y comerciales.
La ESIA propone la aplicación de NPC por encima de los estándares mínimos legales, limitándolos a segmentos específicos relacionados con la resiliencia. Esto aseguraría que los componentes clave de los sistemas solares cumplan con los objetivos de capacidad de fabricación de la UE para 2030. Además, abogan por incentivos financieros, como primas de resiliencia, para respaldar los productos europeos resilientes frente a los no europeos.
La urgencia de estas medidas surge como respuesta a la creciente influencia de las empresas solares chinas en el mercado europeo. La ESIA destaca la importancia de priorizar productos de la UE para estabilizar las condiciones del mercado para los fabricantes europeos.
Este enfoque se alinea con el reglamento propuesto en la Ley de Industria Net Zero, actualmente en negociación en el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo. Se espera que los criterios de resiliencia se implementen de manera escalonada a lo largo de los años, coincidiendo con el crecimiento previsto de la capacidad de fabricación fotovoltaica de la UE, que se espera alcance al menos 40 GW en 2030.
La ESIA sostiene que la industria fotovoltaica europea cuenta con el respaldo del Marco Temporal de Crisis y Transición (TCTF), el Fondo de Innovación de la UE, y otros programas públicos para lograr sus objetivos y mantener una posición sólida en el mercado global de energía solar.
Con esta iniciativa, la industria solar europea busca asegurar que Europa no se convierta simplemente en un receptor de tecnología solar china, sino que continúe liderando en el desarrollo y producción de tecnología fotovoltaica avanzada, garantizando así la independencia energética y la seguridad de la UE en el futuro.