En un informe recientemente publicado por varias organizaciones internacionales clave, se revela un panorama preocupante, pero lleno de oportunidades en el ámbito energético global. El «Seguimiento del ODS 7: Informe de progreso energético 2024» destaca que, por primera vez en más de una década, el acceso a la electricidad ha retrocedido, dejando a 685 millones de personas en la oscuridad.

El informe, elaborado por la Agencia Internacional de Energía, la Agencia Internacional de Energías Renovables, y otras entidades, subraya que el crecimiento poblacional ha superado las nuevas conexiones eléctricas, exacerbando la brecha de acceso energético global. Esto es especialmente pronunciado en África subsahariana, donde más del 80% de la población carece de electricidad, una cifra que ha aumentado significativamente desde 2021.

A pesar de estos desafíos, hay destellos de esperanza impulsados por avances en energías renovables, como el aumento en la capacidad de generación renovable per cápita, que alcanzó un récord global en 2022. Sin embargo, la distribución desigual de estas tecnologías sigue siendo un obstáculo importante, con el 80% de la inversión en energía limpia concentrada en solo 25 países.

La directora de la División de Estadística de las Naciones Unidas, Stefan Schweinfest, advierte que «el tiempo apremia», instando a políticas e inversiones más específicas para lograr el acceso universal a energía sostenible para 2030. Este llamado es respaldado por líderes mundiales y expertos que coinciden en la urgencia de expandir las inversiones en infraestructuras renovables y tecnologías limpias.

El informe será presentado en un evento especial del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible en julio, donde se instará a la comunidad internacional a intensificar los esfuerzos financieros, tecnológicos y políticos necesarios para cerrar la brecha de acceso energético y garantizar que todas las comunidades puedan beneficiarse de un despliegue acelerado de energía renovable y mejoras en eficiencia energética.

Este llamado a la acción llega en un momento crucial, con el mundo aún fuera de rumbo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la energía para 2030. Solo con un compromiso global renovado y acciones concretas podremos transformar los desafíos actuales en oportunidades para un futuro energético más justo y sostenible para todos.

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